TOMATE FRITO
Coge el cuchillo y húndelo sin miedo
Quítale la piel y cuando escarche
Córtala por la mitad, no llores
No restriegues tus ojos
Enjuágala bajo el grifo y seca tus lágrimas
Hunde el cuchillo de nuevo
Pícala pequeña
El fuego está encendido
El aceite humea en el perol
Échala y remueve
Verás que pronto se agacha.
Corta la piel del tomate
Rállalo hasta que se arañen tus dedos.
Añádelo al perol y sofríe
Mueve y remueve hasta enredarlos
El tomate borbotea salpicándote
Baja el fuego, apaga su brío
Añade sal y un poco de pimienta
Déjalo freír que evapore el agua
La salsa consumida concentra el sabor
Cierra los ojos, vuelve tu infancia.
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