SONETO A UNA
POLIÉDRICA
Por Antonio
Galloso
Esa
mujer, alma de niña inquieta,
gusta
de viajar sobre su teclado
hacia
enclaves de un texto inesperado,
sin
pasaporte, brújula o maleta.
Ante
el halago, es tímida y discreta
al
devaluar su arte ilimitado;
sin
apreciar siquiera el resultado
de
su brutal fluidez, que no se aquieta.
Reina
de la ironía y del subtexto;
mas
no es su detonante la vileza,
pues
atesora un corazón sincero.
Me
abraza, en la distancia, sin pretexto;
y
me arrulla en su tierna gentileza.
Por
siempre, amiga mía, ¡qué te quiero!
Estupendo soneto para Carmen Gamero, tu amiga, nuestra compañera! Bravo!
ResponderEliminarSin palabras. Os quiero poliedro y jefe. Artistazo galloso, también te quiero. Menudo subidón esta semana. Gracias
ResponderEliminar