domingo, 17 de abril de 2022

ejercicio 3b ALFONSO

 



La casa

Un matrimonio de mediana edad se pasea por una calle mientras un señor se asoma a una ventana ensañado un cartel y el matrimonio se paran para observarlo

ESPOSA –“Mira Manolo”. Un  señor asomado a la ventana lleva una pancarta.

MARIDO –Si, parece que tiene algo escrito: ¡Marisa estoy muy solo, vuelve!

ESPOSA –Y por esa razón se expone en la ventana, si se ha ido su mujer, por algo será.

ESPOSA –“Oiga caballero” ¿porque se ha ido su mujer?

MARIDO –Quieres callarte, a ti que te importa siempre metiéndote en la vida de los demás.

ESPOSA –Yo lo hago por ayudarle, tal vez si hablamos con el conseguimos saber el problema y aconsejarle adecuadamente “mira” ya se ha metido dentro de la casa

MARIDO –Como no, yo también lo haría, si una señora aparece ante mí ventana lanzándome alaridos ¡cómo no me voy a ir!

ESPOSA – Pero si yo no le he dicho nada. Espera creo que vuelve a salir, pero esta vez por el balcón y lleva la pancarta.

MARIDO –Pues es cierto.

ESPOSA –“Caballero”  Escúcheme, escriba  en el cartel  que le va hacer un regalo, unos pendientes y un anillo seguro que vuelve, esas cosas nos gustan mucho

MARIDO –Otra vez molestándolo….

ESPOSA –Tú déjame, ya verás.

ESPOSA –“Caballero” páseme el número de teléfono de su señora, yo hablare con ella.

MARIDO –Otra vez se ha marchado del balcón, quieres dejarlo en paz. ¡Lo tienes aburrido!

ESPOSA –Esto se va a convertir en una cuestión de estado. Ya verás cómo lo arreglo.

MARIDO –Miedo me das Magdalena. Mira sale por la puerta con la pancarta en la mano.

El señor de la pancarta sale todo decidido al bar de la esquina y magdalena se le puso delante

ESPOSA –Caballero. Merecemos una explicación, llevamos toda la mañana delante de su casa, en espera que se resuelva su problema

CABALLERO –Mi señora es como usted, siempre quiere llevar razón. Se ha marchado porque dice que le he puesto los cuernos y eso no es cierto

ESPOSA –Si ella lo dice, alguna razón llevara.

CABALLERO –Se ha levantado esta mañana diciéndome que había soñado que yo estaba paseando con nuestra vecina  y por esa razón  no quiere saber nada de mí.

CABALLERO –Pero acaba de llamarme y me dice que me perdona.

MARIDO –Entonces. ¿Dónde se marcha señor?

CABALLERO –Ahora el que se va soy yo y le dejo la pancarta en el bar por si le hace falta

 

FIN


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